Venus arquetípica

Esculturas y Dibujos. Mónica Canzio en Museo Provincial de Artes (Santa Rosa, La Pampa) desde el miércoles 17 de diciembre de 2008 hasta el miércoles 18 de febrero de 2009.

Las formas primarias son ancestrales. Provenientes de Mesoamérica, los valles del Indo o de los espacios entre los ríos Tigris y Éufrates, las Venus, las escaleras o las ondulaciones, constituyen maneras indelebles de comunicación con el misterio. Sacerdotisas, monjes y chamanes han visto en ellas algunas de las puertas hacia el conocimiento velado del amor, la locura, el olvido o la muerte. Los diseños antedichos, a los que debería sumársele el de las pirámides, son leídos desde antaño, una y otra vez, por artistas y profetas, resignificándolos incansablemente.

En este marco se inscribe una exquisita muestra de Mónica Canzio, donde los dibujos y esculturas vuelven a interpretar las formas milenarias, vertebrándose en parte de un interés estético mayor centrado en los valores imperecederos del arte. Imágenes de hipnótica vibra mesopotámica, colores de latencia indescifrada, o naufragios premeditados en el cuero o el metal, preparan suspensiones intemporales de singularidad sensorial memorable.

Las esculturas poseen corporeidad sonora dotada de múltiples variaciones en las texturas. Los volúmenes liberan gramáticas sensuales de impecable notación ondular, llevando al observador ante situaciones propiciatorias ligadas al verbo y la plasticidad.

En cada una de sus formas reverberan las palabras cadencia, regularidad y sintonía, aflorando pensamientos vinculados al ritmo. Es así que, tras intercalarnos entre las obras, recordamos la magia secuencial de rosarios, mándalas y mantras, los cuales empapan cada fragmento de sus propuestas. La ligazón tácita y explícita con el movimiento, el canto acorde entre superficies y materiales, y el ensamblado armonioso de naturalezas disímiles, plantean exploraciones consolidadas de campos lingüísticos no anecdóticos.

Los dibujos, deliciosamente relacionados a las esculturas, retoman el sendero de los arquetipos, transitando holgadamente el blanco del papel. Las esencias hurgadas, los efectos logrados y las transparencias insinuadas, inducen diálogos de comprehensión universal, donde lo finito e infinito estimulan percepciones de gran estabilidad y concordancia. Vigorosos trazos efectuados con barras de óleo, o enigmáticas curvas de lápiz y carbón, sugieren la presencia de inquietudes originarias que la artista potencia refinadamente.

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Libros lentos sobre arte argentino. Editores: Santiago Villanueva y Nicolás Cuello.
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