Mecanismos simples, recorridos complejos

Crónicas eventuales. Jorge Macchi en Ruth Benzacar desde el miércoles 17 de marzo de 2010 hasta el viernes 14 de mayo de 2010.

Crear un documento en blanco con la intención de escribir algo sobre Crónicas eventuales lleva poco tiempo. Inmediatamente después se plantea la dificultad de poder balbucear un escrito que refleje (aunque sea en parte) tanto bombardeo lúcido (mental y perceptivo).Todos los textos allí arrojados son fragmentos que, al final, se compendian en una historia que trasciende la crónica para transformarse en un gran relato.
Crónica: “Historia en que se observa el orden de los tiempos” (además, una dolencia crónica es una dolencia habitual). Siempre sujetos a las eventuales contingencias navegamos casi precariamente, cumpliendo con desplazamientos predeterminados a veces, optativos otras.
Primera impresión
Flip book 10:51. Los dos puntos son una pausa, un intersticio, una eventualidad no lingüística inasible e inconsistente (si de señalar el devenir de las horas se trata). Sin embargo su expansión, enigmática y repentina, logra que lo establecido por convención pueda salirse de su lugar, hacer que todo se desfase abarcando todo progresivamente a tiempo y velocidad variable (según los deseos de cada eventual manipulador).Es un hecho irreverente (y festivo).
El reloj analógico ¿es más benevolente que el digital? Su imagen redonda de mecanismo antiguo y familiar, proyectada en una pared como una luna menguante ¿nos tranquiliza?
Segunda impresión
La balada de Matsuyama. Mecanismo simple, recorrido complejo. A medio camino entre ciencia y arte una maquinaria pequeña con una manivela cuenta una historia circular. La historia de Matsuyama fluye, a los tumbos pero con constancia, colorida y agujereada, dura cinco minutos con cuarenta y cinco segundos. Una música (también mitad arte y mitad ciencia) la acompaña. Una vida entera, como un electrocardiograma. Es necesario girar rápido la manijita para que todo transcurra lento.
Tercera impresión
Acuarela. Qué linda técnica, casi controlable, casi que delimita los contornos, casi que deja que todo fluya, que se expanda y se vuelva indefinido. La duración y el recorrido de los trazos deben manipularse con control y pericia para que las huellas se impriman con la intensidad justa.
Más impresiones
Los números, las escaleritas blancas, los roperos con espejos y los barcos, menguan, disminuyéndolo todo física y moralmente (o conduciéndonos a la tarea de develar sus ocultos fantasmas). Nada se descubre del todo.

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